Nombre

Alejandro Jiménez de Puriscal

Eugenio A. Jiménez Barrantes (cc Alejandro Jiménez de Puriscal), nació el 22 de febrero de 1968, en la ciudad de Santiago de Puriscal, provincia de San José, Costa Rica. Es el hijo de Luis A. Jiménez Otárola y Blanca R. Barrantes Fernández, costarricenses por nacimiento, tiene dos hermanos menores: Paulo y Rocío Jiménez Barrantes.

 

Los primeros tres años y siete meses de su vida los vive en un pueblo llamado San Rafael, distrito San Rafael, cantón de Puriscal, provincia de San José. 

 

En septiembre de 1971 sus padres se trasladan a una pequeña finca ganadera, en un lugar llamado Llano Hermoso, distrito de Mercedes Sur, Puriscal. Dado la distancia, no asiste a la educación primaria en forma regular; sino que, en febrero de 1972, teniendo cuatro años cumplidos se le matricula en la escuela Bedoya, donde obtiene su diploma en 1978.

 

El día que cumple trece años, su familia se traslada a vivir a un pueblo llamado Santa Marta, en el mismo distrito de Mercedes Sur en el cantón de Puriscal. 

 

Su juventud transcurre sobre dos fundamentos: la familia y los amigos. Su familia se caracteriza por una estabilidad moral, espiritual y económica. Un grupo de amigos, que se autodenominan "Ricos y famosos" con los cuales juega fútbol, van al cine, fiestas y recorre muchas de las playas de El Guanacaste.

 

A los 22 años se decide estudiar la secundaria. No asiste al colegio, otra vez por el factor distancia, lo hace por correspondencia directamente con el MEP. En un año obtiene el bachillerato y el año siguiente, entra al Seminario Central de Costa Rica, donde es ordenado sacerdote en 1998.

 

Ejerce el ministerio sacerdotal en parroquias de: Alajuelita, Los Ángeles en Heredia, Santa Bárbara en Pavas, San Pablo en Turrubares, Guadalupe en Goicoechea, Tres Ríos en la Unión, Llorente en Tibás e Ipís de Goicoechea. Labora por ocho años como secretario de la Nunciatura Apostólica en Costa Rica y dos años como Capellán de la CAI El Buen Pastor.

 

En los últimos años ha colaborado en parroquias como Santiago en Puriscal, San Isidro en Barbacoas, Guayabo en Mora, San Ignacio en Acosta, San Gabriel en Aserrí, Ciudad Colón en Mora, La Legua en Aserrí, Santa Catalina de Alejandría en La Uruca, en la Catedral Metropolitana en San José y principalmente en San Rafael en Escazú. Actualmente desarrolla su labor sacerdotal y de Coach, en la Parroquia de Santiago de Puriscal.

 

En este momento tiene escrito los siete libros de la saga Espabeles del Río, bajo el seudónimo “Alejandro Jiménez De Puriscal”. Asimismo, escribe un libro denominado: El manual que no nos dieron al nacer, una Autobiografía y un libro de más de quinientos poemas, escritos durante los últimos casi cuarenta años.

book cover

image

A. Jiménez de Puriscal y sus obras:

Alejandro Jiménez de Puriscal (Pbro. Eugenio Jiménez Barrantes), conocido como el filósofo de la existencia; estudió Filosofía, Teología y Psicología en La Universidad Católica Anselmo Llorente y Lafuente (Costa Rica). Asiduo lector de libros de superación personal, lo atestigua la gran cantidad de libros de muchos temas que ha leído y forman su biblioteca personal.

 

Primera obra: desde el 14 de agosto de 1989 escribe poemas cuando algo o alguien se los inspira. Hasta mediados del 2025 ha escrito más de 500 poemas que son una radiografía existencial de su vida. Son inéditos, solo algunos de ellos ha regalado a la persona que lo inspiró. La obra sigue y es decisión del autor publicarse hasta después de su muerte.

 

Segunda obra: entre 2015 y 2023 escribe la saga: "Espabeles del Río" constituida por siete tomos que narra la vida de un joven huérfano que vive en una playa de Guanacaste. Aunque los siete tomos están escritos, solamente se ha publicado dos: "Espabeles del Río: Pulsera de Plata" y "Espabeles del Río: Pulsera de Oro". Ambos a la venta.

 

Tercera obra: "El manual que no nos dieron al nacer" es una obra donde el autor desarrolla una serie de temas de conocimiento general fundamentales para la vida y, ante todo, de aspectos psicológicos y filosóficos que toda persona debe conocer y poner en práctica para llevar una vida plena y en armonía. El libro está publicado y a la venta.

 

Cuarta obra: en este momento escribe un libro de teología llamado: "El manual para ser un verdadero discípulo de Jesucristo". En él aborda una forma de vida para ser un verdadero cristiano y pronto será publicado, donde el autor, en pequeñas reflexiones pone sobre la mesa los aspectos fundamentales para ser en verdad un discípulo de Jesucristo.

 

Quinta obra: también en este momento escribe su autobiografía.

 

Sexta obra: por petición de su feligreses escribe sus homilías dominicales.



Entrevista con Don Alejandro jimenez


Buenas noches, Don Alejandro. Buenos noches, estimado Don Allan.

¿Cómo nace la idea de escribir?
Allá por los años 90, leo un libro llamado: “Vislumbres de esperanza, cartas a mi hijo” de Braulio Pérez Marcio. Me gusta la forma de este autor, la idea de enseñar a las futuras generaciones lo que uno piensa y siente. Unos años después, conozco a un joven de apellido Jiménez, con quien tengo una relación parecida a la de padre e hijo, con el cual mantengo una comunicación con cartas en papel, sobre diferentes tópicos acerca de la vida.

¿Desde entonces decidió escribir una novela?
Diría que ahí surgió una idea remota de escribir. Unos años más tarde, allá por el año 95 empiezo a escribir una novela que llegó acaso a cien páginas, llamada “El Ciervo y el Cordero”. Se trata de un corderito que se escapa de la manada y se adentra por una pradera y en las alturas encuentra a un ciervo, con el cual, traba una amistad. Se van dando encuentros y en cada uno de ellos, el ciervo filosofa acerca de la vida y de paso instruye a su amigo el cordero.

¿Algún día la terminará?
No sé. Tendría que revisar los borradores y ver si su contenido no está incluido en la saga Espabeles del Río... Me gusta la idea de una amistad entre un ciervo y un cordero.

¿Por qué no desarrolla, en su momento la obra El Ciervo el Cordero?
No tenía tiempo.

Esperemos que más adelante encuentre tiempo… ¿Antes de empezar a escribir esta saga de siete tomos, tiene otros escritos?
Sí, una larga colección de poemas..

¿Puedo saber acerca de eso?
Sí. En agosto de 1992, concretamente el 14 de ese mes, tomo conciencia que el día siguiente es el día de la madre. No he comprado nada para regalarle entonces me surge la idea, en la noche de escribirle un poema, hoy diría un pensamiento. A mi madre le gusta mucho. Desde entonces, empiezo a escribir lo que yo llamo poemas, es lo que siento por una determinada persona o situación.

¿Puedo saber acerca de eso?
Sí. En agosto de 1992, concretamente el 14 de ese mes, tomo conciencia que el día siguiente es el día de la madre. No he comprado nada para regalarle entonces me surge la idea, en la noche de escribirle un poema, hoy diría un pensamiento. A mi madre le gusta mucho. Desde entonces, empiezo a escribir lo que yo llamo poemas, es lo que siento por una determinada persona o situación.

-¿Son muchos estos poemas?
Casi quinientos y sigo escribiendo.

Señaló que se lo dedica a situaciones y personas, quiere decir que hay varias personas, ¿se puede saber los nombres?
Sí. En agosto de 1992, concretamente el 14 de ese mes, tomo conciencia que el día siguiente es el día de la madre. No he comprado nada para regalarle entonces me surge la idea, en la noche de escribirle un poema, hoy diría un pensamiento. A mi madre le gusta mucho. Desde entonces, empiezo a escribir lo que yo llamo poemas, es lo que siento por una determinada persona o situación.

Señaló que se lo dedica a situaciones y personas, quiere decir que hay varias personas, ¿se puede saber los nombres?
Diría que hay tres grandes grupos de poemas: lo que siento por la vida, los que se refieren a mi estado emocional y el grupo más grande dedicado a personas algunas mujeres y luego a amigos, donde destaca Marlon Chavarría (d.g.m), Rónald Espinoza, Andrés Solís, José Pablo Vargas, Cristian Espinoza, Diego Jiménez, Alejandro Morales y por supuesto familiares, como mi padre, mi madre, hermanos, sobrinos y algunas novias.

¿Estos poemas son inéditos?
Sí.

¿Ni las personas a los que se los ha dedicado, los conocen?
Unos pocos, pero la gran mayoría son inéditos.

¿Los publicará un día?
Sí, dentro de algún tiempo, en una gran colección.

-¿Por qué todavía no?
Porque en conjunto forman una radiografías de mis emociones más profundas.

¿Cómo surge Espabeles del Río?
Al inicio es una continuación en su estilo de El Ciervo y el Cordero, pero ahora entre dos personas, un adolescente y un sabio anciano. Sin embargo, en la medida en que va creciendo miro la necesidad de integrar más protagonistas.

¿Pensó que sería tan grande, siete tomos?
No, al inicio pensé que sería lo más un libro de unas trescientas cincuenta páginas.

¿Cómo se desarrolla el proceso?
El primer libro que escribo es el actual segundo tomo. Al terminarlo, pienso que hace bien agregar unos capítulos introductorios, cuando me di cuenta eran muchos capítulos. Fue cuando surgió la idea de escribir otro libro, anterior cronológicamente en la novela, posterior en la vida real.

¿Entonces ya tenía los dos libros?
En parte, porque tuve que reescribir el segundo tomo de nuevo y al terminarlo, reescribir el primero.

¿Pensé que un escritor, desarrollaba un guion, personajes y se dedicaba a redactar?
Se supone que así debe ser, pero no es mi caso. Cuando empecé el primer libro, que es el segundo tomo, no sabía a donde iba a llegar. No así con el segundo tomo, el primero en la serie, que tiene que desembocar en el segundo.

¿Después de escribir y reescribir cada tomo, se queda así como está, o se hacen cambios?
Podría decir que hay cuatro manos: la primera es la de las ideas, la segunda es la forma, la tercera se pule ortografía y redacción y otras cosas y una cuarta mano, una lectura atenta para que el texto sea coherente.

¿Qué sucede con los tomos siguientes?
Tengo cuatro tomos escritos y mucho material que hay que organizar y ante todo, que imaginar. Escribir no es una compilación de retazos de todo lado, sino, tomarlos y darles cabida en un cuerpo nuevo, con elegancia, cadencia y contenido.

¿Desde cuándo empieza a escribir el primer tomo de Espabeles del Río, bueno el segundo?
A finales de agosto de 2016. Para entonces estoy saliendo a caminar en las mañanas por las calles de mi pueblo, Santa Marta esto estimula la imaginación y al regresar a casa, tipo ocho de la mañana, después de bañarme y desayunar, enciendo la computadora y empiezo a escribir.

¿Ubica el lugar donde empieza a escribir la novela?
Sí, en el corredor de la casa de mis padres, en San Marta.

¿Escribe a mano o directamente en la computadora?
En la computadora, en solo una… De hecho, muchas teclas ya se les borró la pintura que indica la letra.

¿Escribe oyendo música?
A veces en silencio, en otras escucho música clásica o instrumental.

¿Escribe todos los días?
No, es muy variado… Hay días en que escribo de nueve a mediodía o de siete a medianoche, pasan otros días que no escribo nada por mis compromisos.

¿Alguna característica cuando escribe?
Como le dije casi siempre escucho música y por la mañana me acompaña un termo con café negro, del cual me sirvo continuamente en una taza por las noches me acompaña una copa de un buen vino tinto… que al final pueden llegar a dos o tres.

¿Por qué sitúa la novela en esos años?
Porque el protagonista tiene mi edad y aunque no viví nunca cerca de la playa, el contexto en que crezco es muy parecido al descrito por la novela.

¿Es la novela una autobiografía?
En parte, recoge mucho de mi historia, la totalidad de mis ideales y aspiraciones.



image

Sobre el Autor

Eugenio A. Jiménez Barrantes (cc Alejandro Jiménez de Puriscal), nació el 22 de febrero de 1968, en la ciudad de Santiago de Puriscal, provincia de San José, Costa Rica. Es el hijo mayor del matrimonio de Luis A. Jiménez Otárola y Blanca R. Barrantes Fernández, costarricenses por nacimiento, tiene dos hermanos menores: Paulo y Rocío Jiménez Barrantes.

Leer mas sobre el autor