Nombre
Buenas noches, Don Alejandro.
Buenos noches, estimado Don Allan.
¿Cómo nace la idea de escribir?
Allá por los años 90, leo un libro llamado: “Vislumbres de
esperanza, cartas a mi hijo” de Braulio Pérez Marcio. Me
gusta la forma de este autor, la idea de enseñar a las futuras
generaciones lo que uno piensa y siente. Unos años
después, conozco a un joven de apellido Jiménez, con quien
tengo una relación parecida a la de padre e hijo, con el cual
mantengo una comunicación con cartas en papel, sobre
diferentes tópicos acerca de la vida.
¿Desde entonces decidió escribir una novela?
Diría que ahí surgió una idea remota de escribir. Unos años
más tarde, allá por el año 95 empiezo a escribir una novela
que llegó acaso a cien páginas, llamada “El Ciervo y el
Cordero”. Se trata de un corderito que se escapa de la
manada y se adentra por una pradera y en las alturas
encuentra a un ciervo, con el cual, traba una amistad. Se van
dando encuentros y en cada uno de ellos, el ciervo filosofa
acerca de la vida y de paso instruye a su amigo el cordero.
¿Algún día la terminará?
No sé. Tendría que revisar los borradores y ver si su
contenido no está incluido en la saga Espabeles del Río... Me
gusta la idea de una amistad entre un ciervo y un cordero.
¿Por qué no desarrolla, en su momento la obra El Ciervo el
Cordero?
No tenía tiempo.
Esperemos que más adelante encuentre tiempo… ¿Antes de
empezar a escribir esta saga de siete tomos, tiene otros escritos?
Sí, una larga colección de poemas..
¿Puedo saber acerca de eso?
Sí. En agosto de 1992, concretamente el 14 de ese mes, tomo
conciencia que el día siguiente es el día de la madre. No he
comprado nada para regalarle entonces me surge la idea, en
la noche de escribirle un poema, hoy diría un pensamiento. A
mi madre le gusta mucho. Desde entonces, empiezo a
escribir lo que yo llamo poemas, es lo que siento por una
determinada persona o situación.
¿Puedo saber acerca de eso?
Sí. En agosto de 1992, concretamente el 14 de ese mes, tomo
conciencia que el día siguiente es el día de la madre. No he
comprado nada para regalarle entonces me surge la idea, en
la noche de escribirle un poema, hoy diría un pensamiento. A
mi madre le gusta mucho. Desde entonces, empiezo a
escribir lo que yo llamo poemas, es lo que siento por una
determinada persona o situación.
-¿Son muchos estos poemas?
Casi quinientos y sigo escribiendo.
Señaló que se lo dedica a situaciones y personas, quiere decir que hay varias personas, ¿se puede saber los
nombres?
Sí. En agosto de 1992, concretamente el 14 de ese mes, tomo
conciencia que el día siguiente es el día de la madre. No he
comprado nada para regalarle entonces me surge la idea, en
la noche de escribirle un poema, hoy diría un pensamiento. A
mi madre le gusta mucho. Desde entonces, empiezo a
escribir lo que yo llamo poemas, es lo que siento por una
determinada persona o situación.
Señaló que se lo dedica a situaciones y personas, quiere decir que hay varias personas, ¿se puede saber los
nombres?
Diría que hay tres grandes grupos de poemas: lo que siento
por la vida, los que se refieren a mi estado emocional y el
grupo más grande dedicado a personas algunas mujeres y
luego a amigos, donde destaca Marlon Chavarría (d.g.m),
Rónald Espinoza, Andrés Solís, José Pablo Vargas, Cristian
Espinoza, Diego Jiménez, Alejandro Morales y por supuesto
familiares, como mi padre, mi madre, hermanos, sobrinos y
algunas novias.
¿Estos poemas son inéditos?
Sí.
¿Ni las personas a los que se los ha dedicado, los conocen?
Unos pocos, pero la gran mayoría son inéditos.
¿Los publicará un día?
Sí, dentro de algún tiempo, en una gran colección.
-¿Por qué todavía no?
Porque en conjunto forman una radiografías de mis emociones más profundas.
¿Cómo surge Espabeles del Río?
Al inicio es una continuación en su estilo de El Ciervo y el
Cordero, pero ahora entre dos personas, un adolescente y un
sabio anciano. Sin embargo, en la medida en que va
creciendo miro la necesidad de integrar más protagonistas.
¿Pensó que sería tan grande, siete tomos?
No, al inicio pensé que sería lo más un libro de unas trescientas cincuenta páginas.
¿Cómo se desarrolla el proceso?
El primer libro que escribo es el actual segundo tomo. Al
terminarlo, pienso que hace bien agregar unos capítulos
introductorios, cuando me di cuenta eran muchos capítulos.
Fue cuando surgió la idea de escribir otro libro, anterior
cronológicamente en la novela, posterior en la vida real.
¿Entonces ya tenía los dos libros?
En parte, porque tuve que reescribir el segundo tomo de
nuevo y al terminarlo, reescribir el primero.
¿Pensé que un escritor, desarrollaba un guion, personajes y
se dedicaba a redactar?
Se supone que así debe ser, pero no es mi caso. Cuando
empecé el primer libro, que es el segundo tomo, no sabía a
donde iba a llegar. No así con el segundo tomo, el primero en
la serie, que tiene que desembocar en el segundo.
¿Después de escribir y reescribir cada tomo, se queda así
como está, o se hacen cambios?
Podría decir que hay cuatro manos: la primera es la de las
ideas, la segunda es la forma, la tercera se pule ortografía y
redacción y otras cosas y una cuarta mano, una lectura
atenta para que el texto sea coherente.
¿Qué sucede con los tomos siguientes?
Tengo cuatro tomos escritos y mucho material que hay que
organizar y ante todo, que imaginar. Escribir no es una
compilación de retazos de todo lado, sino, tomarlos y darles
cabida en un cuerpo nuevo, con elegancia, cadencia y
contenido.
¿Desde cuándo empieza a escribir el primer tomo de
Espabeles del Río, bueno el segundo?
A finales de agosto de 2016. Para entonces estoy saliendo a
caminar en las mañanas por las calles de mi pueblo, Santa
Marta esto estimula la imaginación y al regresar a casa, tipo
ocho de la mañana, después de bañarme y desayunar,
enciendo la computadora y empiezo a escribir.
¿Ubica el lugar donde empieza a escribir la novela?
Sí, en el corredor de la casa de mis padres, en San Marta.
¿Escribe a mano o directamente en la computadora?
En la computadora, en solo una… De hecho, muchas teclas ya se les borró la pintura que indica la letra.
¿Escribe oyendo música?
A veces en silencio, en otras escucho música clásica o instrumental.
¿Escribe todos los días?
No, es muy variado… Hay días en que escribo de nueve a
mediodía o de siete a medianoche, pasan otros días que no
escribo nada por mis compromisos.
¿Alguna característica cuando escribe?
Como le dije casi siempre escucho música y por la mañana
me acompaña un termo con café negro, del cual me sirvo
continuamente en una taza por las noches me acompaña
una copa de un buen vino tinto… que al final pueden llegar a
dos o tres.
¿Por qué sitúa la novela en esos años?
Porque el protagonista tiene mi edad y aunque no viví nunca
cerca de la playa, el contexto en que crezco es muy parecido
al descrito por la novela.
¿Es la novela una autobiografía?
En parte, recoge mucho de mi historia, la totalidad de mis
ideales y aspiraciones.